Ignacio y Alfonso van a veces a comer a una esquina
cerca de la 9 de Julio.
No se ponen de acuerdo sobre qué colores conviene
mezclar para conseguir un negro sin usar negro.
Porque aunque no lo confiesen el negro
es el color que más les gusta.
El negro y la noche.
El negro y la ciudad.
La noche y la ciudad.
Desierta.
Momento del día en que todos duermen su sueño tranquilo;
la ciudad pierde el sentido y da lugar a la fantasía,
una ficción que se alimenta del cine, que tanto les gusta.
El cine Negro.
El negro y el cine.
La noche y el cine.
Donde un Lynch noctámbulo encuentra la atmósfera perfecta
para contar lo que tiene y que escarba bien adentro,
en lo profundo de la carretera.
Y en la tela se vuelve una viscosidad,
que desenfoca el alumbrado público
y se repliega en los muchos reflejos
de la humedad en el pavimento.
Noche transfigurada.
Un caballete de patas cromadas soporta el peso
de una representación siempre del natural.
Arriesgándose en cada plano que se incorpora,
tratando de escuchar la voz interior.
Una voz en negro.
Una ciudad en negro.
Una pintura en negro.
No sabiendo cuándo detenerse.
Tratando de no caer en la anécdota. La obsesión por el detalle.
Sino cuidar la idea de totalidad como promulgaba el viejo Páez.
Ignacio y Alfonso revuelven en las viejas historietas éstas que
dan las mejores lecciones sobre la noche
y la soledad de las ciudades.

Ignacio Sosa - Alfonso Piantini, 2008

 

 

IGNACIO SOSA, ALFONSO PIANTINI
Ciudad Oscura


11 de junio de 2008 a 25 de julio de 2008
June 11th, 2008 to July 25th, 2008



 

 

 

 
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