Diego Martín Bastos nació en Córdoba en 1975. Se dice de él que es un joven artista, como gusta decirse de quienes tienen menos de 40. Sus pinturas se nos presentan inmediatamente componiendo un mundo propio, personal, tienen un lenguaje de autor que lo identifica. Ese mundo poético en que Diego habita y hace deambular a sus mujeres, hombres y seres es su palabra, es su forma de hablarnos. Y así su poesía se nos aparece acuática en sus acuarelas de tamaños poco habituales, donde él sabe manejar el agua que siempre es misterio, que en muchas de sus apariciones es melancolía, lo líquido del tiempo y del espacio es el lugar del caos y por lo tanto de la génesis.

Diego recorrió caminos de formación ecléctica formándose junto a maestros, como en el 2003 cuando el Fondo Nacional de las Artes le otorga una beca de perfeccionamiento con la supervisión de Guillermo Roux que Bastos hace valer en su trabajo hiperprolífico. Sus obras surgen con un hacer en el agua y en el papel que parece nado y carrera, es como el pincel chino que resuelve la caligrafía interna, rápidamente, resuelto, el trazo es fruto de lo contemplado, hijo de sus fijaciones e intereses, fruto seguramente de sus obsesiones. El bosque, la ciudad, el entramado, las mujeres, los contrastes de tamaño, la mirada espía, el dejarse ver cómplice, las copas sostenedoras, los hombres cayendo o sostenidos en el espacio, los ciervos recurrentes y las niñas-mujeres forman el universo de Bastos que se nos ofrece en paz y misteriosamente. Es la atracción de la belleza y la melancolía la que hace un trago seductor que nos da ganas de probar para poder asomarnos un poco mas allá de lo que a primera vista los ojos creen ver.

Damián Masotta

 

 

DIEGO BASTOS
Para alejarse del suelo

24 de julio de 2009 a 28 de agosto de 2009
July 24th, 2009 to August 28th, 2009



 

 
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