Las Amantes de King Kong (la respuesta estética)

¿Por qué un rey de la jungla elige a dos jóvenes mujeres como sus inseparables compañeras de aventuras en la selva fría? ¿Es porque son ex-simias? Creo que la respuesta es otra, y tal vez resida en el gran talento que demuestran en la pintura.

Debemos tomar en consideración que el gran monarca no sólo es conocido por sus increíbles dotes histriónicas, lo cual le ha permitido amasar una moderada fortuna personal, sino también por ser un gran coleccionista y protector de las alguna vez llamadas artes liberales.

Entre sus preferencias y en la orientación que ha tomado su colección se encuentran nada menos que Henry Matisse y el Movimiento Criollo Psicodélico en su variante heavy, que tan bien describe el poeta Biodres Mauricio Henríquez en su análisis realizado durante el campeonato mundial de esa especialidad en tierras Rankulches.

Cuando hace unos años tuve la oportunidad de conocer sus pinturas, entendí rápidamente por qué El King se interesó en Victoria Gutiérrez y Florencia Orunesu como artistas.

A Victoria la conozco desde hace mucho tiempo debido a la relación de parentesco con Maggie De Koenigsberg, quien un día me comentó que Gutiérrez estaba pintando y que lo hacía muy bien. Me quedé intrigado pues sabía que ella estudiaba para chef, fue ahí cuando recordé al gran Leonardo y su libro de cocina (me gusta especialmente su receta de curanto de jabalí). Por entonces Maggie visitó su taller y trajo para nuestra colección una tablita que atesoramos en el living. Realmente me pareció muy interesante, había una libertad ornamental orientalista matissiana, así que con gran curiosidad visité su estudio. Tenia gran cantidad de obra, le pedí que me mostrara los primeros trabajos que había hecho. Eran sorprendentemente buenos, especialmente por ser los primeros. Era una espontánea innata, cada trabajo que me mostraba superaba al anterior. Quizás una posible explicación a ésto es el hecho de que su madre es pintora y de su cercanía con De Koenigsberg en largos veraneos en su taller.

El nuevo grupo de trabajos que presenta están inmersos en ese espírutu de la luz del mediodía, pero le ha agregado zonas donde se incorpora una mayor gestulidad, lo que le imprime mayor tensión y búsqueda experimental.

A Florencia Orunesu la conocí a través del músico Roberto Conlazo. En ese momento pintaba con marcadores o fibras sobre papel en lo que describo como el Criollismo Psicodélico, tal vez proveniente del Ceibo Power de los comienzos de los 70. Esta serie tuvo mucha repercusión en la muestra Catástrofe realizada a principios del 2009 en la galería Masottatorres . Paralelamente ejecutaba en telas unos acrílicos quizás sin tanta contundencia. En los papeles, al igual que en los de Victoria, había una gran espontaneidad con una contemporaneidad muy americana. ¿Intuición?. Tal vez sean sus raíces pampeanas. Hace poco me llamó para mostrarme las obras que ahora presenta en Masottatorres y lo más impresionante para mí fue constatar que había podido traspasar la frescura de sus papeles a grandes telas, en este caso usando óleo como si fuera tinta. Los había ido despojando incluso de los antropomorfos que desarrollaba en sus papeles. Y en concordancia con Victoria, había adquirido la gracia matissiana, dando así un efecto narrativo más que contundente.

Florencia y Victoria ya dejaron de ser una promesa y han atravesado sus primeros años con grandes éxitos en sus realizaciones, para convertirse en este “presente movilizador” que quiero hoy compartir con ustedes.

Duilio Pierri, Don Torcuato 2010

 

 

VICTORIA GUTIERREZ + FLORENCIA ORUNESU
Las amantes de King Kong


11 de marzo de 2010 a 16 de abril de 2010
March 11th, 2010 to April 16th, 2010






 

 



 
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