Una vivencia diurna. Un fragmento dictado a una conciencia imbuida de un ser celestial. Algo luminoso, misterioso, incluso temible. La luz, verdad y espiritualidad pura. Lo lleno de luz. Temor y esperanza. Mundo aéreo. No hay principio ni fin.

El artista decodifica y la escena que precede, enuncia el porvenir de un recorrido lineal. Oír y leer. El Espectador serenamente conducido por las alturas, sobrevuela un libro abierto. Planea hacia la imagen midiendo distancias sin tener en cuenta los accidentes terrestres. Retorna una y otra vez a situaciones de fe. El punto de vista  es omnisciente. Una voz épica infinita relata escenas de una cultura que pelea por sobrevivir. Sagas de los pueblos en tiempos anteriores a la existencia del  automóvil. Hay desplazamientos que producen secuencias temporales vistas en simultáneo. Hay una flor blanca y una flor negra. Las flores son la sustancia por la cual hay pelea. La materia prima, el elixir,  a su vez, el agua.

Diana Aisenberg, 2008

 

 

MARÍA IBÁÑEZ LAGO
A vuelo de pájaro


8 de mayo de 2008 a 6 de junio de 2008
May 8th, 2008 to June 6th, 2008



 

 
© 2007. MasottaTorres