INSTALL.EXE es una muestra de seis artistas que durante cuatro jornadas trabajaron hasta terminar 'instalando' sus propuestas estéticas en las paredes, en los pisos y en los techos de la galería masottatorres.
La línea que no termina lo recorre todo, se cruza con otras líneas, está en el espacio aéreo, en el plano y en el virtual, la línea une y arma este sitio.
Seis propuestas que surgieron independientes se componen en un producto final hecho en red, de esa manera se hacen parte y construyen un todo completamente nuevo. Podría haber sido una exposición de instalaciones aisladas pero no lo es: aparece un espacio nuevo, bajo tierra surge la reflexión sobre la casa, sobre lo interior y su relación con lo externo, sobre la captura de la imagen y sobre las energías masculinas y femeninas entrelazándose y germinando.

Dormir abrazado a una almohada como una forma de sustituir el cuerpo que no está, es para mí la mejor forma de liberación o resistencia a un espacio opresivo. Durante la calma del sueño, ese mismo cuerpo se libera y vuelve a donde mas le gustaría estar. (May)

La cabellera femenina habla de la fuerza vital de la mujer, de aquello que a pesar de no ser nombrado existe, crece y muta de acuerdo a cada momento. Dibujos bordados que guardan el tiempo en la memoria. (Laratro)

¿Qué pasaría si a un diseñador industrial le fuera encargado el trabajo de producir un grupo de obras de arte para su comercialización en masa? ¿Cómo serian las obras firmadas por Sony, Apple, Samsung, Braun, etc. en el caso de considerar que los artefactos de estas marcas no sean de ningún modo arte? (Fernández)
Uno captura lo que ni sabe aún que siente, ni busca, ni tiene. Hay algo de la anticipación y del devenir. En realidad, del acontecer. (Gagliardi)
Comencé pintando en la calle más o menos por el año 98. En esa época pintaba caracteres con aerosol. Desde esa época hasta hoy pasé por varias técnicas como el esténcil, los stickers, o incluso afiches serigrafiados. Hoy en día sólo uso pinturas látex con base al agua, que me permiten pintar en grandes dimensiones. (Gualicho)

Los artistas siempre hacen preguntas, plantean incógnitas, parecen haber sido hechos –como los niños- para preguntar, quizás porque intuyen que en la pregunta permanente está la sabiduría. Ubicados en el mundo que les toca, ellos dicen lo que les aparece, teniendo como herramienta básica la metáfora. La pregunta del arte es la pregunta del hombre: ¿qué hago aquí? Y los artistas dan sin saberlo algunas respuestas, es una pretensión exorbitante, pero ellos están para eso.

Investigación es una de las palabras aplicadas hoy al arte, palabra antes más en relación con ámbitos científicos o académicos de otras áreas. Hoy, como siempre lo ha sido, el artista es a todas luces un investigador, un proyectista, un científico del poema. Es por eso que plantear obras que son proyectos investigativos es arte, es mostrar un proceso de observación, de ciertas comprobaciones y ninguna respuesta cerrada como final –el arte se guarda siempre las respuestas por naturaleza-.

Ubicarse en un sótano de San Telmo para instalar seis propuestas es armar un laboratorio de pensamiento artístico que, entrecruzando intuiciones y preproyectos, elabora nuevas preguntas, creando climas, adaptando lo subterráneo como espacio.

Las propuestas de Fernández, Gagliardi, Harymbat, Laratro, May y Montecucco son diferentes en su génesis pero han sido trabajadas por ellos considerando las conexiones posibles entre sus obras y buscando de entrada puntos o nodos de cruce entre sí. Todas tienen el elemento formal de la línea en común, que guía, que lleva, trae, muestra y sugiere. Intervenidas las paredes debajo de la tierra con cintas adhesivas explotan en una búsqueda de la modificación y la ola de Hokusai reciclada por Montecucco aparece desde la mancha contaminante atravesando la cabellera monstruosa que nos impone la feminidad de la obra de Laratro en su recuperación del oficio de cortar, bordar y coser. Ésta viene de la mano del símbolo del pelo suelto, largo, entrelazado. “Nosotros somos esto” parece decir la artista y su catarata de mujer gigante aparece frente a la sutileza de las camas y los permanentes durmientes en loop de May. Dormir es morir, morir es dormir, soñar es morir un rato, la vida es sueño y los sueños nadie sabe qué son. Ambas hablan de lo que sólo las mujeres saben bien, interioridad, calor, ternura, vigor, lucha, misterios de fabricadoras de vida. Dolores investiga sensaciones, hombres que duermen en almohadas que refieren a pechos de mujeres que no están, se los ve felices, como niños, ellos duermen, ellas no están, sólo sus sombras, sólo sus transferencias. Makarena Gagliardi se presenta en lo subterráneo de lo subterráneo, elige la cueva –un sitio virgen del edificio- para llevarnos a lo cavernoso. Usa instantáneas tomadas, habiéndose dejado elegir por ellas. Todo es en su obra un laberinto de referencias que vuelven sobre sí mismas en diferentes formatos. En la escalera y por las dudas, si alguien pensaba que ver arte es dejar de pensar, la subida no nos deja ir sin hacerlo, un texto de Baudrillard nos confirma que la estética siempre ha sido una rama de la filosofía.

La obra de los artistas varones, Harymbat y Fernández se impone de una manera complementaria, el primero instala el afuera donde trabaja comúnmente en sus murales de calle, en una pared de un sótano. Extrapola la estética callejera y en la tradición de artistas graffiteros, muralistas de brocha rápida y de denuncia plástica, pone en un contexto de galería su impronta. Gualicho hace calle en la pared de MASOTTATORRES, ese es su aporte, poner su trabajo allí es integración del adentro y del afuera, es sentir el arte como un solo animal vivo. Como Basquiat se entrenó en el vértigo del smog y el ruido y puede competir donde sea. El afuera es fruto del adentro y viceversa. Su medio es la línea, sus recursos son simples, rápidos, la obra se realiza con velocidad en el tiempo que permite el cambio entre muestra y muestra en la galería. Juan Pablo Fernández también cambia de contexto ciertos elementos e instala otra mirada de lo que a diario usamos: pasamanos de colectivos convertidos en lugares delimitantes, la búsqueda de lo estéticamente bello en la producción industrial lo atrae a realizar sus construcciones colocadas, que parecen haber sido instaladas por una máquina, son puestas y marcan territorio. Otra vez el interior, ésta vez delimitado con los elementos industriales del interior de un ómnibus urbano.

Cuando instalamos un programa en una PC cualquiera hay siempre otro programa de instalación: INSTALL.EXE, antes que nada debe estar presente, es un medio y no un fin. Instrumento de la reflexión, de la expresión de mundos, de la vida que se manifiesta también el arte funciona así. Instalar una obra es instalar preguntas, intervenir espacios es intervenir la mente.

Damián Masotta

 

 

JUAN PABLO FERNÁNDEZ, MAKARENA GAGLIARDI, GUALICHO
JOSEFINA LARATRO, DOLORES MAY, ANA VICTORIA MONTECUCCO
INSTALL.EXE

12 de diciembre de 2007 a 31 de enero de 2008
December 12th, 2007 to January 31th, 2008






 



 

 



 
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