…I don't understand how a heart is a spade,
but somehow the vital connection is made…
Justine Frischmann, Connection, 1995

El martillo golpea al oscar. El oscar cae, y la soga que lo ata y pasa sobre el caño, hace que se levante la percha con la bata. La pelota cae, pasa por el cocodrilo, golpea a la casa. El bastón cae, cae el bastidor, se libera el recorrido de la tijera que va corriendo por la soga y le pega al auto, el auto avanza y acciona el sifón. De la punta del sifón se libera otra soga que deja caer a la Volturno sobre el botón de la cámara. El sifón tira chorro sobre el balde y hace una ola.
(AVM, 2010)

Cuando observo la metodología de construcción del trabajo de Ana Montecucco (lo que en algún momento ella misma denominó Industrias Montecucco), siempre termino sorprendiéndome por cómo pueden indefinidamente releerse la utilidad, eficacia y formas de los objetos, los conocimientos, los oficios y la cultura.

Desde que Montecucco empezó a construir su cuerpo de obra, desafió y dislocó los conceptos ortodoxos de eficiencia industrial, romanticismo, humor cáustico, lógica marketinera, el tiempo y las relaciones espectador-obra-artista. Quizás en un principio en solfa (sabemos que es de Racing Club de Avellaneda y vive en Florida) o inconscientemente, pero siempre con una brutal honestidad, sosteniendo y expandiendo su forma de producir con la mano y con la cabeza que creo, a esta altura, a nadie con curiosidad por las artes visuales le puede ser indiferente.

auto + agua = barco es el nombre de este nuevo despliegue: una obra que puede mutar en escala y forma, que puede ser dura como una escultura de cartón y blanda como un dibujo en la pared, que puede hacer del Dodge Polara materia prima de un mandala, y a un cocodrilo el brazo ejecutor de un acto de inmensa ternura. Que rescata a Brian Wilson como amante del arte, y nos agarra de las solapas reclamándonos la complicidad de Torómbolo. Es la lógica y el accionar montecuquiano.

Pero para que esta intrincada y flamante máquina funcione, se precisa un combustible que solamente Industrias Montecucco puede proporcionar: una mezcla de compromiso y amor por el pensar y hacer arte contemporáneo hoy acá, que espero que todos tengamos la posibilidad de seguir disfrutando por mucho tiempo más.

Patricio Larrambebere en Buenos Aires, 2010.

 

 

ANA MONTECUCCO
auto+agua=barco


26 de agosto de 2010 a 1 de octubre de 2010
August 26th, 2010 to October 1st, 2010



 

 

 
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