La conjunción de las obras como bautismo performático

Una muestra colectiva siempre es un desafío, unir obra de pintores de diversos orígenes, historias disímiles y generaciones dispares lo es aún más. Las diferencias siempre son difíciles de presentar en unidad, salvo que se busque lo que une a los artistas elegidos y a su producción. Buscar una línea vertebradora a la hora de presentar distintos caminos artísticos suele ser una salida aceptable y conveniente, pero también puede serlo el hecho de interpretar la “puesta” como un rito o acto simbólico real y modificante de la realidad.

La búsqueda de artistas en la presentación de atp estuvo atravesada por la creencia que muchos compartirán y otros no: la sacerdotalidad de los artistas. Es la aceptación ultra contemporánea y post-moderna de que el artista-ser-humano que está presente a través de su obra deja una marca, hunde una huella, bautiza, en un acto performático, un lugar con una presencia modificadora del presente que le es propia al artista y a su producción. Es sentir que es revolucionaria la idea de que los artistas nos pueden seguir transportando a otra posibilidad de ser y de estar. La certeza es que los creadores tienen hoy más que nunca esa obligación-necesidad y que son –más allá de ellos y de la conciencia que tengan de esto- autopistas de llegada, transporte, conexión y salida. No podemos decir de dónde, por dónde ni adónde nos llevan, podemos intuirlo con un sentir sensible, con un oído atento, con una mente que supere la cotidianidad y sus velocidades ensordecedoras.

Es por eso que la obra de estos diecinueve artistas está interconectada y traspasada por canales múltiples, propios de las certezas de sus búsquedas que los hacen detenerse en la pintura como un denominador común a casi todos, en la identidad personal como un camino ineludible a seguir y profundizar, en la materialidad de sus propuestas como un recurso sin discusión para sí mismos a la hora de decir o expresar lo que les es propio. Es el sentimiento de que el arte en definitiva les es ajeno, de que el arte es un bien común. Y por último el hecho ineludible e inexcusable de estar en el camino de la poesía que es el sendero del decir sin aclarar, es estar siendo sugiriendo con la sutileza brutal de las formas plásticas elegidas.

Los artistas de atp son trabajadores de la imagen y la forma de varias generaciones, algunos paradigmáticos que han sido en muchos casos guías en sus caminos artísticos de los otros, todos artistas cuya obra no pasa desapercibida, tienen obras que no son políticamente correctas, poseen caminos de lucha de todo tipo recorridos en distintas épocas: búsquedas de libertad, de justicia, de autenticidad, de fidelidad, de compromiso con el presente desde la plástica y sus códigos. Certezas de que no se puede dejar de decir lo que se tiene para decir, de que no se puede dejar de pintar lo que hay que pintar.

Existe en ellos otra gran obsesión que los agrupa: todos quieren hablar y que los entiendan, ellos hablan para que los puedan escuchar, sus obras los comunican y los trasportan, dirigen sus sentires a otras personas, que son las que pasan, las que miran, que son los que están hoy y podrán estar mañana. Y lo hacen porque conciben el arte como un fluir de sí al otro. Saben también que no todo es lo mismo, que no todo tiene el mismo valor, que no todo comunica igual, que cada forma de estar, de pararse, de pintar, de trasmitir es, de algún modo, una postura estética y por lo tanto una postura ética y por lo tanto una acción política .

Elegir una forma de pintar, un tema a trabajar, una estética, o un sitio determinado donde estar con la obra, es posicionarse en una sociedad en la cual los artistas están ubicados como creadores de un sostén simbólico fundante de nuestro lugar en el mundo, que los traspasa ampliamente pero que los tiene como constructores de ese mundo en el presente de nuestro aquí.

Damián Masotta

 

 

MARCIA SCHVARTZ, DUILIO PIERRI, FELIPE PINO
LUIS 'EL BÚLGARO' FREISZTAV, FERNANDO 'COCO' BEDOYA
ROBERTO FERNÁNDEZ, GUADALUPE FERNÁNDEZ
MAGGIE DE KOENIGSBERG, EMILIO REATO, SANTIAGO ITURRALDE
CARLA BENEDETTI, MÓNICA ROJAS, MARÍA PAULA CARADONTI
SOFÍA POMBAR, JAVIER TORRES, MARÍA IBÁÑEZ LAGO
JULIÁN REBORATTI, TADEO MULEIRO, GUIDO FERNÁNDEZ
ATP (apta para todo público)
Curadores/Curators: Damián Masotta, Adrián Paiva

9 de noviembre de 2007 a 7 de diciembre de 2007
November 9th, 2007 to December 7th, 2007




 

La posibilidad de que el arte sea algo para todos es una realidad, es posible entenderlo como un bien común. Estar parados frente a la obra de otro ser humano que nos dice algo y conectar, es posible.
ATP es una muestra que reúne varias generaciones de artistas que poseen un lenguaje plástico sin tiempo, capaz de ser comprendido siempre. Es un banquete abierto.
ATP es idea, trabajo, oficio, materialidad, es darse permiso para sentir.
ATP se presenta con obras que reflejan la insistencia en lo que se cree: la imagen, la búsqueda poética, la obsesión por decir algo que no se sabe de dónde proviene, el trabajo de quienes intuyen que son transmisores de legados que los trascienden.
ATP está formada en su mayoría por pinturas que son génesis, obras abiertas de artistas que trabajan con los límites del caos, límites propios del camino por hacer. Son obras que nos llevan a un andar en la selva donde el tiempo y el espacio son distintos, todo es principio y fin a la vez, es el presente contínuo de la creación que se manifiesta.
ATP es arte que se puede mirar sin sentirse de otro pozo, pues no hay pozo. Todo es llano, estamos a la misma altura. Sólo hay que atreverse a mirar.

 

 
© 2007. MasottaTorres