En palabras de Diana Saiegh “cuando se piensa en el mar se escucha un murmullo que invita a adentrarse, eso mismo sucede con las pinturas de Emilio Reato, que dialogan con el observador invitándolo a adentrarse en ese mundo pictórico de realidad e imaginación. Se trata de escenas compuestas desde los recuerdos y las vivencias, recreadas  a partir del torbellino de imágenes a los que estamos sometidos en esta época de sobreabundancia de estímulos visuales. Sin embargo armonía es lo que predomina en todas ellas, un clima casi musical, un ritmo y una circularidad que se hace presente, no solo a través de la reiterada forma cilíndrica que sugiere el giro continuo sino también en las mismas telas planas donde la relación con lo circular se hace implícita.

Hay algo amenazante en esas figuras gigantes que se nos vienen encima, la incertidumbre de si nos van a abrazar o a atacar eso es tan sugestivo que resulta un enigma al punto de atraer nuestra atención”.



 

© 2007. MasottaTorres