Un viaje por Magalatina de Maggie de Koenigsberg
Por Pablo Hecker

El Cronista - 9 de setiembre de 2009

Soy ciento por ciento fanático de la ciencia ficción en todas sus vertientes, y lo primero que me sedujo de la muestra de Maggie de Koenigsberg fue el increíble parecido de las escenas y ‘protagonistas‘ de sus obras, con los extraños y porqué no terribles extraterrestres de las dos versiones para la pantalla grande del clásico de la literatura de H.G. Wells ‘La guerra de los mundos‘, e incluso alguno de sus trabajos me hizo acordar a los indescriptibles monstruos inventados por el genial H.P. Lovecraft para su novela ‘El día de los trífidos‘. Cuando hablo de los protagonistas de sus obras estoy hablando de figuras que supuestamente representan distintos tipos de plantas, ninguna de ellas demasiado conocidas, y digo supuestamente porque es lo primero que uno supone que son si descarta la vertiente literaria-cinematográfica anteriormente descripta. Y aunque parezca increíble, a pesar de la notable similitud que tienen estas plantas con los aliens y bichos de Wells y Lovecraft, los cuadros de Maggie no asustan, al contrario, provocan simpatía, atrapan y llaman la atención. Es como si sonrieran, igual que la artista. Las imágenes plasmadas por la autora también podrían relacionarse con los paisajes que pudo haber lucido la Tierra en tiempos de la prehistoria. Mucho color, mucha textura, mucho material, tanto de óleo como de acrílico, acertada combinación de colores con paletas muy llamativas para cada pieza. Telas gigantes, figuras extrañas, plantas carnívoras. A gusto del visitante, lo que quiera: la visión de cada cuadro representa un viaje en si mismo adonde uno quiera ir o adonde su subconciente lo lleve. La muestra de Maggie de Koenigsberg se puede visitar hasta el 8 de octubre en la galería de arte contemporáneo “MassottaTorres” (México 459) de Damián Masotta y César Torres, dos geniales coleccionistas y expertos que supieron armar un espacio diferente con artistas diferentes, y donde se pueden disfrutar de trabajos cuya principal virtud es la energía y vitalidad.

© 2007. MasottaTorres