LA GALERIA MASOTTATORRES ES UNO DE LOS PUNTOS FUERTES DEL ARTE PORTEÑO

Una explosión de color invade San Telmo gracias a la exposición “Las Amantes de King Kong”

Las artistas Victoria Gutiérrez y Florencia Orunesu invitan a adentrarse en su misterioso universo con la muestra “Las Amantes de King Kong”, en donde salvajismo primate se apodera de la ciudad.

Por María José Giovo

Cuenta la mítica leyenda que el Rey de los Simios habitaba en la Isla Calavera y era adorado por los nativos, que le rendían tributo entregándole a modo de ofrenda los cuerpos de las mujeres del lugar. Victoria Gutiérrez y Florencia Orunesu, jóvenes talentosas de la plástica contemporánea, usan como ofrenda su arte y como musa inspiradora al famoso primate, por lo que bautizaron a su muestra “Las amantes de King Kong”.
Con el título como pretexto, las artistas invitan al público a perderse en un universo selvático, iluminado y caótico. Pero donde también habitan rascacielos interminables, que evocan a la famosa escena de la película de los años 30, en

donde King Kong lucha contra los aviones militares mientras sujeta a la blonda heroína. Una explosión de color invade el pabellón de la galería: los verdes, rojos y amarillos, provocativos en su máxima potencia, invaden los sentidos de los espectadores.
Las formas y las texturas, descarnadas, a mano alzada sirven como base para la creación de pequeños mundos donde se conjugan los motivos orientales, la estética pop y el art nouveau, o el “Movimiento Criollo Psicodélico”, según resume el artista y curador de la muestra Duilio Pierre.
Pero en esos espacios, el hombre no tiene lugar: sólo aparece su huella en la arquitectura, en los balcones, en las azoteas: “La gran mayoría de las pinturas son paisajes pero, si aparecen personajes, generalmente, no son humanos, son sólo criaturas”, comenta Victoria Gutierrez. La técnica de la pintora incluye la experimentación con el automatismo: salpicar, manchar y dejar que la mano se maneje libremente, al azar.
En el caso de Florencia, sus paisajes tienen un tinte más realista, pero siempre alternando entre lo terrenal y lo imaginario, la mezcla perfecta: “A veces comparo mis cuadros con el estado alpha, es decir, con las visiones y las sensaciones que tenés cuando te despertás, pero todavía estás medio dormido o cuando te estás por dormir, y todo aparece borroso”, señala la pintora.
Así, esta dupla de jóvenes talentos funden sus inclinaciones matisseanas y regeneran la escena contemporánea con el círculo cromático como protagonista.
Cómo sintetizó Pierre: “Florencia y Victoria dejaron de ser una promesa y atravesaron los primeros años de sus carreras con grandes éxitos para convertirse en este presente movilizador”.

El Cronista Comercial - 19 de Mayo de 2010



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