GALAAC (Asociación de galerías argentinas de arte contemporáneo) continúa desarrollando un modo de gestión del arte en donde el cooperativismo real y la socialización de la información multiplican las oportunidades.

Las galerías asociadas a GALAAC consideran fundamental la libertad creativa de sus artistas y buscan que la rica producción visual argentina sea reconocida internacionalmente de un modo que excede al ambiguo y cambiante territorio de lo exótico, generando estrategias para la construcción de un espacio profesionalizado de prestigio y poder, con el objetivo de producir un discurso serio sobre su identidad como agentes de cambio en un mercado del arte globalizado.

Existe en Buenos Aires calidad de obra artística que permite a los galeristas acompañar exitosamente los emprendimientos urbanos de la ciudad e incursionar en un modo innovador de “dar a ver” el arte. No es una idea del todo novedosa pensar que los emprendimientos privados ameritan en muchas ocasiones el apoyo de las instituciones políticas y de gobierno, en este caso, del Centro Cultural Recoleta y el Ministerio de Cultura de la Ciudad.

Este esfuerzo e interés de los galeristas tiene sentido pleno en tanto responde al principal desafío del siglo 21: expandir el patrimonio cultural y artístico, no sólo en términos geográficos sino en cuanto a los soportes, como la fotografía, videos y nuevas tecnologías, que surgen como un lenguaje vibrante e innovador. El deseo de establecer diálogos entre distintas posturas estéticas también se observa en el montaje de esta muestra donde la diversidad es indudablemente la característica que mejor describe esta propuesta de arte contemporáneo argentino, donde conviven las producciones más catárticas, más matéricamente expresivas, con otras más conceptuales, misteriosas y de afirmación subjetiva. En líneas generales, se advierte una reciente riqueza simbólica, una apuesta poética y de ideas propias que se observan desde cada obra en sí hasta en el diseño de exhibición.

Las imágenes son hoy “toda nuestra experiencia compartida” y el punto donde emerge “una nueva cultura”, incorporando sentidos y recorridos plurales, avanzando en red y dando espacio a la multiplicidad de actores.

Dentro de la nueva concepción del trabajo galerístico el reunirse para trabajar juntos es un esfuerzo inusual pero provechoso, ya que de este modo en lugar de la avidez glotona tradicional por acaparar todos los beneficios, puede darse un juego más abierto donde ganan todos.

El propósito de reunir las veintidós galerías que conforman GALAAC en una muestra, no es con ánimo de exhaustividad sino más bien como propuesta inicial de itinerario posible.
Ofrecer síntesis y ocasión de ir de visita para ver lo que sucede in situ: el arte vivo en nuestra ciudad.



© 2007. MasottaTorres